Crónica de un milagro



Me sentí motivado a escribir sobre esta historia por dos razones, la primera es por lo que le dijo Jesús a aquel que recibió el milagro de ser liberado de los demonios que le poseían, Jesús le dijo en Lucas 8:39 “Vuélvete a tu casa y cuenta cuan grandes cosas ha hecho Dios contigo”, y la segunda, porque a veces los cristianos pensamos que los milagros grandes son cosas del antiguo o el nuevo testamento pero que hoy día estos no son comunes, pero que bueno es saber que están equivocados los que así piensan; la historia que les voy a contar ocurrió en la Republica Dominicana, en la provincia de San Pedro de Macorís.

 

Mi nombre es Juan Mateo, esposo de Meybol Arroyo con quien he procreado tres hermosos niños, Jorge Abdias es el primogénito con 11 años, Cindy Nicole mi princesa de 6 años y el pequeño Oscar de 5 años inquieto y Juguetón. No nos cansamos mi esposa y yo de darle gracias a Dios por cada uno de ellos ya que con sus distintos caracteres nos han hecho madurar como padres.


Era la mañana del día 5 de Agosto del año 2004, un grupo de 4 familias de la iglesia habíamos escogido ese día para pasar lo que se conoce como daypass (pasadia) en un hotel de la costa, el propósito era hacer coninonia entre las familias y pasar un día divertido.

 

El día no era el mejor de todos ya que se había nublado bastante, hubiésemos deseado tener un día con un sol radiante para así poder disfrutar a plenitud de la playa y la piscina del hotel, pero eso no nos desanimo y estábamos ansiosos por salir para nuestro pasadia. El punto de reunión era el local de nuestra iglesia, desde allí partiríamos hacia el hotel.


Todo transcurría como lo habíamos planeado, bueno, casi todo, pues salimos un poco mas tarde de lo planificado, pero lo importante es que por fin salimos. El hotel no estaba muy alejado de la ciudad, apenas a unos 18 Km; ya en la carretera el clima empeoro, como pretendiendo hacernos desanimar, comenzó a caer un tórrido aguacero tanto así que nos pasamos la entrada del hotel porque casi no se podía ver por la gran cantidad de agua que comenzó a caer, pero nosotros todavía manteníamos nuestro animo y deseo de llegar al hotel a pasar nuestro día de diversión.

Al llegar al hotel la lluvia había disminuido bastante, eso nos alegro, teníamos esperanza de ver un día soleado aun. Cuando nos registramos nos enteramos que en ese hotel para los daypass no se asignan habitaciones, lo cual es un poco incomodo ya que no tendríamos un lugar privado para cambiarnos o para dormir una siesta si alguno se le antojaba, fue así que decidimos alquilar una habitación doble para que el grupo pudiera usarla, Luis Rogers y Yo fuimos los que nos pusieron los brazaletes de huéspedes ya que éramos los que estábamos investigando sobre que hacer con respecto a la habitación, habíamos decidido, ya que teníamos los brazaletes que eran valido para pasar 24 horas en el hotel, el pasar la noche allí. (Habíamos analizado la posibilidad de que el pudiera quitarse su brazalete y mi esposa pudiera ponérselo para así quedarnos ella y yo en el hotel luego de llevar los niños a dormir con sus abuelas). Luego de tener todo en orden comenzamos a disfrutar de todas las facilidades que había en el hotel, los niños lo primero que deseaban era disfrutar de la piscina, los pequeños eran tres, Oscar y Cindy y el pequeño hijo de Nowell y Sandra, Obed, Precisamente Sandra estuvo a cargo del cuidado de estos pequeños mientras ellos estaban en la piscina de niños. Todo fue diversión nos sentíamos felices, la comida fue excelente, los snaks, las diferentes actividades del hotel, estábamos logrando el propósito de juntos como familias cristianas gozarnos sanamente.

Ya en la tarde los chiquitos habían sido sacados de la piscina pues se habían pasado gran parte del día divirtiéndose allí dentro, Meybol había cambiado a Oscar y a Cindy pues ya no tenia planeado el que ellos volvieran a la piscina, su diversión era corretear por las diferentes instalaciones del hotel, el área de niños, los columpios, el sube y baja, etc. Yo aun estaba en la piscina jugando un poco de bolleyball y Meybol estaba cerca de la piscina recostado con otros hermanos del grupo en shailon, después de un tiempo yo decidí salir de la piscina pues ya estaba un poco cansado del agua y decidí dar una vuelta por el hotel antes de ir al salón de billar a echar una manito con mi hermano Tony Núñez quien era parte del grupo junto con su esposa y su pequeño hijo. Salí con Jhon, el hijo menor de Rogers, dimos una vuelta alrededor de otra piscina del hotel y luego yo decidí dirigirme al lugar donde estaban las mesas de billar, cuando me estaba acercando al lugar veo a lo lejos corriendo con los brazos abiertos hacia mi a mi pequeño Oscar que me había divisado de lejos y corría a mi encuentro, tenia puesto una camiseta con un pantaloncito deportivo largo y unas chancletas de goma, al llegar a mi se lanzó y yo lo atrape y lo tire hacia arriba y lo cargue en mis brazos, el estaba feliz, había pasado un gran día en hotel y aun tenia suficientes energías para correr de aquí para allá y de allá para acá. Lo puse de nuevo en el suelo y como los carritos que trabajan con fricción salio corriendo en el mismo sentido que yo iba caminando. Al llegar hasta el lugar de los juegos pude ver a la esposa de Tony que estaba allí junto a su pequeño y le pregunte por Tony ya que el no estaba en el lugar, ella no sabia donde el estaba, de todas formas me anime a entrar y pensé ir practicando yo solo un poco ya que no se mucho de ese juego, en eso llego Jorge mi hijo mayor junto a Jhon el hijo menor de Rogers y se pusieron a jugar con una maquina de fútbol que había en el mismo lugar, yo me quede un rato observando como jugaban y luego invite a Jhon a que jugáramos billar, comenzamos a poner las bolas y nos percatamos de que la bola blanca no estaba presente comenzamos a buscarla pero no apareció, decidimos tomar otra bola en lugar de esa, no había yo terminado de colocar las bolas en su lugar cuando escuche a Ruth, esposa de Tony gritarme, “¡¡Juan, pero ese es tu hijo que esta en la piscina!!”, no entendía aun lo que ocurría pero corrí a averiguar que estaba pasando, en ese momento pensé que el niño se había caído en la piscina y se había mojado la ropa, pero nada mas, pero que terrible fue mi sorpresa cuando al acercarme a la piscina vi a uno de los turistas que estaban en la piscina acercarse a la orilla con el pequeño Oscar en sus brazos, sin conocimiento, sin respiración, sin latidos, de color morado (el es un niño de tes clara) y la boca negra.

Fue un gran shock para mí el ver a mi pequeño niño muerto. Al tomarlo en mis brazos comencé a correr con el buscando donde estaba la enfermería del hotel, yo había visto donde estaba la enfermería pues había hecho un recorrido por las instalaciones del hotel pero en ese momento mi mente se nublo y no sabia yo donde estaba nada, pero de todas formas corrí hasta que en un momento comencé a gritar preguntando ¡¡¿Dónde esta la enfermería?!!, ¡¡¿Dónde esta la enfermería?!!, y atine a escuchar a Tony que no se de donde salio pues no lo había visto antes que me dijo sigue, es por ahí mismo; Yo estaba perdido, pero el Señor me estaba guiando por el camino correcto, ¡¡bendito sea su nombre!!, al llegar a la enfermería la puerta estaba cerrada, casi la echo abajo a puños, pero la enfermera salio inmediatamente, al recibir al niño ella comenzó a darle primeros auxilios pero el no respondía, aun no respiraba, le veía la cara de miedo que ella tenia y la desesperación por lograr comunicarse con la doctora del hotel, yo mismo aunque no tengo conocimientos de primeros auxilios para un ahogados, no dejaba de apretarle la barriguita para que el niño echara toda el agua hacia fuera y comenzara a respirar, pero mis esfuerzos y los de la enfermera eran en vano, en medio de la angustia sentí una gran paz al mirar hacia un lado y ver a Tony que estaba a nuestro lado y comenzó a clamar a Dios con la manos hacia arriba, entendí que todo estaba en las manos de Dios, poco tiempo después el niño comenzó a vomitar y a echar agua por la boca y por la nariz, comenzó a gritar, volvió a la vida, Dios me lo devolvió, en eso llego la doctora junto con los paramédicos los cuales le aplicaron oxigeno de inmediato, el niño fue montado en una ambulancia y llevado a un centro medico de la ciudad, Oscar estuvo quejándose de un dolor en la barriga (no es para menos con lo mucho que le apreté la barriga) y en el centro medico le comenzaron a hacer todo tipo de análisis, radiografía, sonografia etc. Para determinar si habían daños internos, gracias a Dios todo salio negativo, el niño estaba fuera de peligro.

Los médicos le administraron unos medicamentos para que el pudiera terminar de echar el agua que tenia dentro a través de la orina y gracias a Dios que así comenzó a hacerlo, al día siguiente mi niño estaba totalmente restablecido, normal, ya la barriga no le dolía y lo único que le molestaba era un suero intravenoso que le habían puesto para poder suministrarle los medicamentos.

Fue terrible para mi tener que dejarlo en la clínica con su mama y llegar a la casa con las cosas que habíamos llevado para el daypass ya que entre ellas estaba la ropa que el niño tenia puesta al momento de su accidente. El ver la ropita del niño me hacia recordar la escena del niño muerto en brazos del turista. Pero que glorioso fue en la mañana temprano recibir una llamada de la clínica y escuchar su vocecita diciéndome “Sion Papi”, su mama me había llamado y lo había puesto a él para que yo supiera que ya el estaba completamente bien, me decía que ya quería irse para su casa, y que tenia hambre (no le habían permitido comer nada en la clínica), esto me recordó el milagro de la resucitación de la hija de Jairo, Jesús mando que se le diese de comer, queriendo decir con esto, la niña esta normal.


¿Que como ocurrió el accidente?, aun no tengo una idea clara, al preguntarle a El solo nos dijo “Yo estaba corriendo y me caí en la piscina onda, y yo quería que me sacaran y nadie me sacaba y trague mucho agua”. Alguien me dijo que había visto corriendo a Cindy junto a Oscar, Cindy es mas controlada con sus corridas, Oscar corre como caballo desbocado, Cindy me dijo que ella había salido corriendo del salón de juegos porque quería ir al baño, seguramente el le corrió detrás y no pudo frenar o doblar a tiempo y por eso cayo. Aparentemente el cayo y nadie lo vio caer, no había mucha gente en la piscina ya que eran aproximadamente las 4 o 5 de la tarde, Solo se que entre el tiempo en que lo vi por ultima vez cuando el corrió hacia mi camino al salón de billar, y el tiempo en que escuche a Ruth gritarme “¡¡Juan, pero ese es tu hijo que esta en la piscina!!”, debieron pasar algunos 6 minutos, yo estimo que el niño debió pasar debajo del agua algunos 3 o 4 minutos después de ahogarse. Alguien me dijo que el turista había visto al niño ya en el agua pero pensó que era algún niño jugando y que estaba buceando, no fue hasta que vio el cuerpo emerger a la superficie que se dio cuenta que había sido un accidentado.

¿Qué donde esta el milagro?, analicemos los hechos. Yo estuve investigando en la Web sobre el tiempo promedio que dura un cuerpo ahogado en subir a la superficie, y el resultado fue que un cuerpo ahogado en agua dulce dura aproximadamente 72 horas en subir a la superficie (en agua salada dura un poco menos debido a la densidad de la misma), mi niño duro no mas de 4 minutos y su cuerpo subió a la superficie, ¿Casualidad?, ¿suerte?, ¿excepción a la regla?, ¡¡No!!, dice la palabra de Dios en el libro de los salmos 34:7, El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende. El ángel de JHA tomo el cuerpecito de Oscar y lo subió a la superficie no permitiendo que el cerebro se quedara sin oxigeno por mucho tiempo ya que después de cierto tiempo sin llegar oxigeno al cerebro pueden haber daños irreparables. Al tomar el cuerpo de mi bebe yo perdí la orientación, no sabia hacia donde dirigirme sin embargo estaba corriendo justo hacia el lugar correcto. Al hacer los estudios de lugar todos arrojaron que el niño estaba completamente bien, no había problema de ningún tipo y al otro día el niño pido que le dieran de comer (me recuerda a la hija de jairo). Dios cuando hace algo lo hace completamente bien, El resucito a Oscar y Oscar al otro día no parecía que había pasado por lo que paso, no quedaron daños físicos ni psíquicos, Tenia mis temores en cuanto a esto, pensé que por el hecho de pasar por una experiencia tan terrible le iba a crear daños psicológicos y no iba a querer acercarse a una piscina o a un hotel o donde hubiera mucho agua, y que sorpresa fue para mi que el mismo Oscar le dijo a su mama, “Mami, cuando volvamos al hotel yo no me voy a bañar en la piscina onda, solamente en la de los niños” y a mi me preguntó “Papi ¿Cuándo volvemos al hotel?. Glorificado sea Dios Quien hizo este milagro en mi Niño.

Nosotros los Cristianos creemos en Dios y en su palabra, y cuando leemos en los evangelios los milagros que hizo Jesús cuando estaba en la tierra lo creemos firmemente, creemos que Dios es el mismo ayer hoy y por los siglos, y que el mismo Jesús que levanto a paralíticos, saco demonios, curo enfermos, resucito a muertos, es el mismo Jesús al que servimos y hoy también puede obrar esos milagros en la vida de los hombres, sin embargo no es hasta que vivimos un milagro de Dios que entendemos realmente la grandeza de su poder. El límite del poder de Dios lo pone nuestra fe, pero muchas veces Dios actúa de forma maravillosa aun en medio de la incredulidad o de la falta de fe. En el libro de Lucas el capitulo 5 del versiculo 17 en adelante vemos como Jesús efectúa el milagro mas grande en la vida de un hombre, la salvación, sin embargo los hombres minimizaron este milagro y comenzaron a criticarle, pero Jesús para mostrarle su potestad para perdonar los pecados hace otro milagro, lo sana de su enfermedad física.

A veces los hombres limitamos el poder de Dios y pensamos que puede hacer algunas cosas “pequeñas” pero no otras que para nosotros son muy “grandes”; o que esos milagros grandes (Lucas 7:22) se veían en el antiguo o en el nuevo testamento, pero no hoy día, llegamos a ser como este personaje del que habla la palabra en Lucas 8:49 que cuando Jesús iba camino a la casa de Jairo a sanar a su hija enferma, antes de llegar la niña muere y este personaje entiende que ya no hay nada que hacer, que el poder de Jesús solo puede sanar pero no resucitar y le dice a Jairo “ tu hija ha muerto; no molestes mas al maestro.”, pero Jesús le dice a Jairo “No temas; cree solamente, y será salva.”, y así fue, ¡¡Jesús resucito a la hija de Jairo!!.

Hay una porción de la palabra que yo la había estudiado muchas veces pero no lograba entender con toda claridad como es que un hombre de la altura espiritual de Job podía decir esto, un hombre de quien Jehová mismo dice a Satanás “¿no has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?”; sin embargo este hombre temeroso de Dios y varón perfecto termina su libro diciendo en Job el capitulo 42:1-6, “Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quien es el que oscurece el consejo sin entendimiento?. Por tanto, Yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que no comprendía. Oye, te ruego, y hablare; te preguntare, y tú me enseñaras. De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza. Todos nosotros los que creemos en Dios podemos decir como Job, “conozco que todo lo puedes…, …y de oídas te había oído.” Esto así porque creemos por fe que nuestro Dios es todopoderoso pero no le vimos caminar sobre la mar ni enmudecer la tempestad, no le vimos decir a Lázaro “ven fuera” ni sacar los demonios del endemoniado gadareno, no le vimos sanar a la mujer del flujo de sangre ni limpiar a los diez leprosos, tampoco le vimos sanar al hombre de la mano seca ni alimentar a los cinco mil (De hecho, ya por esto somos bienaventurados. Juan 20:29). Pero después de yo ver con mis ojos físicos el milagro, el poder de Dios manifestado en mi hijo Oscar, estas palabras de Job son mías también; “De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.”



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Fragmentos, Soluciones Computarizadas
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